laura enjuanes

He nacido en  Barcelona, 

y resido en el Baix Empordà

Realizo :

Desde pequeña el mundo de la danza ha formado parte de mi vida diaria y me ha ayudado en mi desarrollo personal (beneficios psicológicos) y físico (beneficios físicos).

Con 3 años empecé con ballet clásico en el parvulario. Evidentemente, a esa edad no dejaba de ser un juego, pero, a medida que fueron pasando los años, lo que empezó siendo un juego se materializó en más horas de clase y en el fortalecimiento de mi pasión por la danza en general.

 

Así continué durante mi adolescencia y primera juventud, compaginando el baile clásico con la escuela, y ya adulta, con otro tipo de bailes como el tango argentino, los bailes de salón, el charleston y la danza del vientre.

 

Cada una de estas danzas me ha aportado cosas positivas, como pueden ser el conocimiento de mi cuerpo, el control de los movimientos, la mejora del ritmo, etc, pero, si tengo que distinguir la danza que me ha ayudado más a nivel terepéutico, es decir a mi desarrollo y evolución personal, ésta ha sido la danza del vientre, que he aprendido de profesoras como Deborah Korek y Lena Nouar.

 

De hecho, hay en mi vida un antes y un después de empezar practicar esta danza hace ya unos 12 años. Por ejemplo, el ballet me ha aportado un gran control de los movimientos, un buen conocimiento de mi cuerpo, y ha asentado las bases para poder aprender cualquier otra danza, pero, las múltiples reglas que rigen esta danza no me dejaban fluir, y, en cierta manera, me sentía como si bailara con un "corsé" virtual. Necesitaba encontrar una danza más libre, que me permitiera conectar con mi esencia y bailar desde el corazón. Y esta fue la sensación que tuve el primer día de clase de danza del vientre... Me sentí libre, alegre, cargada de energía positiva, y claro está, me "enganché" desde el primer momento!!.

A medida que fue pasando el tiempo, y que, por un lado iba afianzando los movimientos típicos de esta danza, un cambio más importante se iba obrando en mí. Mi autoestima, la seguridad y aceptación en y de mí misma, fueron mejorando significativamente, de manera, que fui abandonando poco a poco mis antiguas inseguridades, miedos, etc, a medida que aprendía a amarme, aceptarme y ganar presencia.

 

En la danza del vientre he encontrado un gran tesoro, una herramienta eficaz para dar un paso importante en mi evolución personal, y es precisamento esto, lo que me ha llevado a querer ayudar a otras mujeres, que se encuentran en mi misma situación, a aprender a amarse, aceptarse, conectar con su esencia y energía femenina, o tal como se dice ahora "empoderarse".

 

La danza del vientre nos reconecta con unos movimientos y energías que todas las mujeres compartimos, pero que simplemente han permanecido dormidas en nuestro interior, silenciadas por siglos de cultura patriarcal... Ha llegado el momento de despertarlas con la ayuda de la danza del vientre!!.

Av. de la Llibertat 82, 17230 Palamós, Girona

Social

  • w-facebook

Links

 

 

  • w-linkedin

+34 630 038 673 Tom Van Biesen

+34 677 754 335 Eduvigis Rubio